Desde la aparición de los trueques y los primeros intercambios, el hombre siempre a buscado obtener los objetos de mayor valor y más codiciados por el resto de los humanos. Las personas siempre han buscado ésto debido a que piensan que la felicidad se centra en cosas materiales, y, sobre todo, en el dinero. Lo que la mayoría no sabe es que el dinero puede tener un altísimo valor económico y comercial, pero un valor tan vacío y banal en cuanto a sentimientos.
Un auto último modelo, el celular más nuevo, una casa de varios pisos con piscina climatizada y trampolín, ropa de moda y de diseñadores famosos, etcétera, son unas de las cosas más codiciadas por la gran mayoría de los seres humanos; pero la gran incógnita es: ¿pueden éstas cosas brindarte felicidad realmente? ¿o solo un momento de satisfacción por haber conseguido alguna de las cosas arriba mencionadas?
Muchas personas consideran que tener éstos objetos les brindan felicidad y que van a sentirse eternamente extasiados por la obtención de éstos, pero saben que se están mintiendo a ellos mismos.
Sí bien es cierto que mucha gente se siente feliz al comprarse algo que hace mucho tiempo quiere, ésta satisfacción no dura para siempre; es más, dura muy poco.
Las personas ostentosas y codiciosas, o a veces gente que solo desean darse un gusto, se olvidan del amor y del cariño. En mí opinión, pienso que nada se compara a vivir un momento único con un ser especial y amado, ya sea un familiar, un amigo, tu pareja, y, sin ir más lejos, una mascota.
Ni el auto más caro, ni un celular que pueda sacarle fotos a los cráteres de la luna se compara con reír y pasar un momento especial junto a alguien que amas.
La ostentosidad y el lujo nunca van a darte realmente felicidad, y sino crees que ésto sea verdad, pensá en la gente rica que vive en mansiones pero que por más cosas que tengan, nunca los vas a ver sonreír en un momento en que se encuentren solos.
No obstante a ésto, también existen personas que viven rodeados de sus familiares, con mucho amor y cariño, pero que no pueden permitirse unos gustos o lujos, y no se consideran afortunados por tener gente a su alrededor que los quiera, es más, piensan que su vida no tiene sentido ya que no pueden comprarse lo que tanto desean.
Yo creo que ésta gente puede ser muy desagradecida por no valorar el cariño que tienen a su lado, pero quizás realmente necesiten de cosas materiales para ser felices y no necesiten afectividad en su vida. Yo acá dí mí humilde opinión, pero vos, ¿qué opinás? ¿en donde se encuentra realmente la felicidad?